lunes, 19 de diciembre de 2011

El primer premio del blog

La semana pasada recibí el primer premio del blog (qué ilusión!!!!!) de manos de mi querida amiga Noraya, lo cual me hace aún más ilusión y da un valor especial a este premio.

Ahora mismo me encuentro inmersa en un proceso gripal, por lo que estoy bastante espesa para escribir los diez blogs a los que se lo entrego: de momento sólo dar las GRACIAS una vez más, a todas las personas que dedicais 5 minutos a leerme y en este caso en especial a tí, Noraya,  por acompañarme, enseñarme, inspirarme, aprender conmigo, sostenerme... te quiero muchíiiiisimo!!!

Prometo entregarlo durante esta semana, un beso enorme para todos!!

Ruth

lunes, 12 de diciembre de 2011

Busca tu propia estrella, no te ciegues con las demás *


Últimamente me encuentro a personas que tienen estrella, poseen el don de poner en marcha lo que tocan y la fortuna asegurada, para ellos y para los que les rodean.
Lamentablemente, por alguna circunstancia han perdido la fe en sí mismos, pueden ver sus logros, los resultados de su esfuerzo, pero inexplicablemente no los sienten ciertos, profundos o propios.

Poco a poco, producen una fuga en su energía, (está fuga la producen ellos mismos, si bien algún agente exterior puede entrar a formar parte de la situación) las manifestaciones exteriores de su buena estrella merman, cada día un poco más, haciendo crecer la inseguridad, después de un tiempo la confianza desparece y aunque en su interior todavía guardan esa estrella, no son capaces de transitar el túnel oscuro que les llevará a encontrarla, perdiendo el contacto con ella, lo que hace que se desorienten, no encuentren el rumbo, se sientan desamparados, vacíos, cuando en realidad sólo están "ciegos".

El universo no te dejará llegar a la meta sin transitar tu camino. Recuerda que los desafíos que encuentras siempre están en consonancia con tus posibilidades de superarlos y  al final del túnel (que no es más que tu sombra) habita tu estrella.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Semillas


Para conseguir llegar a la meta de nuestro desarrollo personal debemos trabajar en dos lugares a la vez: en lo exterior o material, cambiando hábitos, formas de mirar la vida, rutinas; y en lo interior o intangible, renovando nuestras ideas, limpiando nuestras creencias, modelando nuevos sueños y esperanzas.

Pero para conseguirlo este trabajo tiene que ser conjunto, debe estar unido, no vale sólo con creer, también hay que hacer. Y no vale solo hacer, también hay que creer, creer de verdad, tener fe.

Quien quiera hacerte creer que "No hay que hacer nada" no está diciendo la verdad. Tienes que crear además de creer.

Plantar la semilla para el cambio implica coger la pala, cavar un agujero, depositar la semilla en la tierra, volver a echar la tierra. Un trabajo físico.
Alimentar, nutrir esa semilla, confiando en que germinará, enviándole todo nuestro amor. Un trabajo sutil.
Uno es tan necesario como el otro.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Llaves

¿Qué es lo que sucede en tí cuando escuchas una frase de aliento, de esperanza?
Algo resuena en tu interior, te da fuerza, esperanza, te hace sentir que no estás solo, puede despertar infinitas sensaciones. Entonces intentas retenerla. Te aferras a las palabras sin darte cuenta de que son sólo palabras. Si quieres guardarlas dentro de tí, siéntelas, vívelas.
De un tiempo a esta parte observo a través de diferentes vías "gurus" y "predicadores" que adornan los oídos o los ojos de los demás con frases de Maestros, pero que más tarde, olvidan lo que escribieron.

Busca tu propia estrella. Nutrete de esas inspiraciones, utilízalas incluso como escalera, pero no creas que magicamente te transportaran una esfera más allá o que serán la solución a tus problemas. Esas palabras son llaves que abren puertas y oportunidades para el trabajo personal. No esperes que nadie te sostenga hasta que no aprendas a sostenerte solo. Esto no significa que camines solo, sino que el primer paso es acompañarse a uno mismo.

Haz la prueba, sólo recordarás las que de verdad estén impresas en tí, trabajadas, por mucho que te hayan gustado, o muy potentes que sean las demás.



“El que viene a mi, escucha mis palabras y las practica se parece a un hombre que queriendo construir una casa, cavo profundamente y puso los cimientos sobre la roca. Cuando vino la creciente, las aguas no pudieron derribarla, porque estaba bien construida. En cambio, el que escucha la Palabra y no la pone en practica, se parece a un hombre que construyo su casa sobre tierra sin cimientos. Cuando las aguas se precipitaron contra ella, en seguida se derrumbo.”