miércoles, 29 de febrero de 2012

"Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo". Goethe

Si eres de los que se levantan por la mañana y mientras te lavas la cara con gesto resignado te miras al espejo y suspirando piensas "A ver qué me depara hoy el día" probablemente estés dentro de la corriente que yo llamo "Gladiador" (cada día más extendida por cierto).

Salir a la calle es como saltar a la arena, peleas con todas las dificultades diarias con un sólo objetivo, volver a casa, que el día termine cuanto antes y si es posible que no te hieran durante la jornada.
Conformate con tu trabajo, con tu sueldo, con los problemas que te van surgiendo, acepta  limitaciones, no pares aunque estés cansado y sobretodo no te quejes, podría ser mucho peor. Afronta tu rutina diaria y haz "lo que tienes que hacer".

Todo eso esta muy bien para hacernos encajar dentro del juego.
Ahora te pregunto ¿Te das cuenta de dónde quedas tú mientras todo esto sucede? 
Detrás de una armadura, un hierro; quizá alguna vez sirva para protegerte, pero es un peso que tienes que arrastrar y además te aisla del mundo, privandote de tener una percepción limpia de las cosas, piensalo , cuando llegan hasta tí ya están filtradas por ese hierro y seguramente contengan algo (o mucho) de óxido.

Haz cada día algo por tí. Si alguna vez quieres quedarte en la cama, concédete ese espacio. No salgas sólo a cumplir. Sal a vivir porque:


"Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad."
Gladiator


Y aunque algún suspicaz pueda tachar esto de publicidad, el libro "El caballero de la armadura oxidada" de Robert Fisher, es una lectura que ayuda no sólo a comprender por que nos ponemos esa armadura, sino también a aprender a quitarla poco a poco.

Aprended a ser guerreros sin caer en la trampa de volveros gladiadores.

Os mando un beso enorme.

miércoles, 22 de febrero de 2012

"Si quieres que otros sean felices, practica la compasión. Si quieres ser feliz tú, practica la compasión". Dalai Lama

Juzgar la vida de los demás es un arma de doble filo.Cada persona tiene su forma de vivir, de afrontar sus procesos y crisis vitales.

¿Cómo se puede medir el dolor de alguien? ¿Dónde hemos de situarnos para dictar lo que "tiene que hacer"?

Sinceramente yo no lo sé. No creo que haya una fórmula que permita decidir (al menos no con justicia). Podemos empatizar, posicionarnos en la situación de esa persona, pero lo que es claro es que no vamos a poder sentir lo que siente, en su mundo interior donde hay miedos, traumas,sensaciones, en fin, en lo profundo en su esencia, aquello que lo hace irrepetible.

Piensa que cuando juzgas a alguien, seguramente haya aspectos que no sólo des por supuestos sino que tomes también como buenos. 

Simplemente quizá no lo sean...


"Preguntémonos, cuando nos cueste trabajo dejarnos conmover, cuán  poco felices seríamos si los demás fueran inexorables hacia nosotros."
Séneca



Esta medalla es gentileza de Noraya  la maestra que me descubrió la fuerza de  la compasión.
(Gracias sista)

lunes, 13 de febrero de 2012

"Si la razón hace al hombre, el sentimiento lo conduce." Rousseau

Vivimos acostumbrados a que nuestra cabeza sea la primera en decidir sobre todo lo que hacemos. Llenamos nuestra mente con una cantidad de pensamientos tal, que al final nos es imposible llegar a la raíz de qué estábamos pensando para llegar hasta ahí (?).

La parte menos positiva de esto es que mientras estamos paralizados buceándo en un interminable discurso mental, las cosas alrededor siguen sucediendo... y las oportunidades van pasando.

Mientras nuestra mente analítica se pone cientos de medallas tratando de diseccionar una a una las situaciones que nos rodean, nuestra mirada se torna al interior, a esa cámara donde nuestra mente habla y habla sin parar hasta que cree encontrar la conclusión o solución perfecta. Rodea la situación una y mil veces, juzga lo bueno y lo malo y aunque no en todos los casos, emite un veredicto. Decide qué es lo mejor, lo que si y lo que no.

Desde una única perspectiva. La que hemos acuñado como la mejor... La que nos preocupamos muy mucho de rodear de argumentos no sólo que la sostengan, sino que también la defiendan.

Transcurrido este proceso mental muchas veces actuamos desde la autocrítica, desde la exigencia, condicionados por lo que es bueno y lo que es malo, haciendo que nuestras decisiones acarreen una serie de expectativas sobre cómo tiene que actuar el mundo alrededor de nosotros, y si estas no se cumplen... decepción, enfado, impotencia, frustración...




Quizá sea el momento de plantear no basarnos exclusivamente en el plano mental haciendo que otras partes de nosotros, quizá más auténticas, más sinceras, tomen el lugar que les corresponde.






viernes, 10 de febrero de 2012

Aprendiendo a mirar más allá


Quizá cuando los problemas sobrevienen sientes cómo te ahogas en dudas, preocupación o impotencia al no encontrar la solución que necesitas.
Puede que lo que necesites sólo sea una nueva perspectiva del problema.

Intenta por un momento salir del contexto en el que te encuentras sumergido, para convertirte en observador, sin intentar manipular la situación, sin voluntad de resolverla,únicamente situándote sobre ella (es decir observándola desde arriba) haciendo que tus expectativas queden a un lado y te dejen ver sólo lo que es.
Puede que solamente con llevar a cabo este ejercicio vislumbres una salida.
Quizá puedas hacerlo solo o quizá estés tan agobiado que necesites un buen amigo para hacer de observador por tí. 

Salir de todo el ruido que mental que nos limita y enreda en una espiral que contiene siempre los mismos pensamientos y emociones caducos, en ningún caso nos llevan a evolucionar, es una rueda que continuamente nos empuja a situaciones parecidas que nos dejan la frustración de ser incapaces de depurar esa situación de tal forma que no se vuelva a repetir en nuestra vida...Hasta que somos capaces de mirar sólo un poco más allá y vemos que esa rueda también tiene una manilla que podemos agarrar y hacer parar sin más.



"Nadie prueba la profundidad del río con ambos pies."
Proverbio chino

miércoles, 8 de febrero de 2012


Nutrición Esencial piensa que este blog tiene duende! Mil gracias Estela e Iván por descubrirnos una nueva forma de alimentación consciente sin intentar "convertirnos" respetando los  procesos de los demás, simplemente animándonos a enriquecer nuestra dieta con descubrimientos tan insospechados  como deliciosos (como la tarta de zanahoria y coco!).

Os deseo toda la prosperidad y la abundancia del mundo, confío en que ya camináis por  ese sendero. 

Mil besos y otra vez GRACIAS!!!


martes, 7 de febrero de 2012

Para conocerme un poco mejor...




Hoy recojo este premio de manos de mi querida Noraya desde su blog "El rumor de las libélulas", mil gracias por tu apoyo incondicional.

Para recibir el premio he de contestar las siguientes preguntas...(allá voy!):

1. Elige un momento de tu vida muy importante, sólo uno.

Curiosamente el único momento que me viene a la mente ahora es a los 16 años, cuando por circunstancias tenía que repetir curso y decidí en el mes de Julio cambiar el colegio al que iba desde los 3 años, encontré plaza, me matriculé sin conocer a nadie, lo que por mi forma de ser era casi impensable. Todo sin contar con la opinión de mis padres quienes quedaron ojipláticos.
El primer día de clase conocí al que a día de hoy es mi pareja.

2.Qué lugar del mundo te gustaría visitar y no conoces.

Coincido con Noraya en la Polinesia Francesa, un lugar que me encantaría conocer durante mi Luna de Miel.
Bora Bora


Asia, mi asignatura pendiente, Thailandia, Malasia, Indonesia...me fascinan su cultura, su naturaleza exuberante y la espiritualidad que llega de allí.

Templo de los Tigres, Thailandia


No puedo dejar de mencionar mi adorado Brasil, pese a que he estado allí muchas veces nunca deja de sorprenderme por el carácter de su gente, su gastronomía, sus playas, sus paisajes y su luz (amo!). He viajado allí en momentos muy duros de mi vida y simplemente he tenido la sensación de volver a nacer, siempre he regresado feliz.

Ponta Negra, Natal

Tierra Santa. Jerusalén.

Muro de las lamentaciones


Adoro viajar y me muero por conocer lo que me resta de planeta, pero estos son mis destinos preferidos ;)


3.Haz un menú de tu comida preferida, 1º plato, 2º plato y postre.

(Qué difícil, con lo que me gusta comer!!)
Primer plato: Un buen sushi variado. (ñammmmm!)
Segundo plato: Pollo empanado (de mi abuelita) con patatas o Curry (de mi Noraya)
Postre: Mango, fresas, frutas dulces y si tenemos algo de chocolate sin azúcar genial!


4.En cuanto a trabajo se refiere, ¿Cuál sería tu trabajo perfecto o posición sin pensar en el salario?

Mi trabajo perfecto sería gestionando mi propio centro de desarrollo personal con diferentes terapias y amigos como compañeros.

5.Recuerda cuándo y por qué reíste la última vez, cuentalo si lo recuerdas.

Suelo reír mucho,anoche sin ir más lejos con mi marido durante la cena, me encanta ese rato en el que ponemos en común las rutinas de cada uno y le quitamos un poco de hierro a las cosas, nos reímos de todo y de nada en especial.

jueves, 2 de febrero de 2012

"Las personas no son recordadas por el número de veces que fracasan, sino por el número de veces que tienen éxito." Thomas Alva Edison



No vales. No estás a la altura. No puedes. No lo conseguirás. Mal. Mal. Muy mal.

¿A alguien no le han dicho esto alguna vez? O lo que es peor ¿alguien no ha oído esto en su interior en algún momento?


Al igual que "Cuando deseas algo todo el Universo conspira para que realices tu deseo" (El Alquimista Paulo Coelho) habrá momentos en que encontrarás estos pensamientos larva, o lo que los internautas llamarían spam.


A priori es difícil hacer oídos sordos a estos ataques externos que terminan por minar la seguridad y la confianza en nosotros mismos, dejándonos la sensación de estar desvalidos en un entorno en el que nuestras capacidades son insuficientes, en el que cualquiera puede arrasar nuestro interior con sólo soplarnos en la cara.


Ahora yo te digo: Escúchales, observales clamar sus propias inseguridades, sus traumas, pero cierra la boca, cruza los brazos, no te tragues su sombra,no te corresponde cargar lo que intentan volcar sobre tí es su carencia, les pertenece a ellos nada más. Utiliza la compasión. Sé firme. No permitas que nadie crea que puede pasar por encima de tí, mucho más importante nunca te dejes creerlo a tí. Comprender que esas personas no están bien no significa que no necesiten límites por tu parte, enseñales hasta dónde pueden llegar.


Este tipo de situaciones son comunes principalmente en el entorno laboral, donde muchas veces los jefes (a los que personalmente no me gusta llamar así, es más como diría mi padre "Yo sólo tengo un jefe") abusan de su cargo para volcar toda su negatividad en su equipo. También puede ser que después de millones de entrevistas de trabajo te sientas así, agobiado y carente de valía. Salir de esa espiral de pensamientos larva es crucial para lograr objetivos o lo que es más importante para no caer en depresión.


Así que cree en tí. No te dejes impregnar por el fango de los demás. Trabaja desde tus profundidades, construye tus cimientos, decora tu hogar por dentro y después invita a pasar sólo a quien tu quieras. Pero también cuenta con que habrá algunos a los que no dejes pasar que se enfaden y te reprochen que lo que hay dentro tampoco es tan bonito y en realidad no merece la pena ni verlo.





"El éxito consiste en vencer el temor al fracaso" 
Charles Agustin Sainte-Beuve