viernes, 20 de junio de 2014

“El momento presente es el campo en el cual transcurre el juego de la vida. No puede jugarse en ningún otro lugar.” Eckhart Tolle

Mañana... ¿Mañana?
Construir nuestra vida en el mañana es una constante en la vida de muchas personas. Iré a ese sitio mañana, hablaré con este amigo mañana, visitaré ese lugar mañana, viviré mis sueños mañana.
No dejamos de condicionarnos emplazando toooooodo lo importante a mañana, convirtiéndonos en bomberos que alocados corren apagando lo urgente y olvidando lo importante.

Ponerlo todo en mañana desvía nuestra mirada precisamente del único momento en el que podemos hacer: hoy. Dando por hecho que habrá un mañana, estamos perdiendo el tiempo. Estamos dejando de hacer cosas trasladándolas a un tiempo volátil, incierto en el que quizá las materialicemos, quizá no. Porque el tiempo futuro en muchos casos también es una excusa (aparentemente muy buena) para no trabajar, no arriesgar, no cambiar. Pereza, miedo, indecisión.

Busca HOY un camino para ir a ese sitio, llama hoy a tu amigo, viaja hoy a ese lugar (aunque sea sólo a través de una foto) y construye tus sueños hoy. 

“El pasado y el futuro obviamente no tienen realidad propia.
Lo mismo que la luna no tiene luz propia,
sino que puede solamente reflejar la luz del sol,
así el pasado y el futuro son sólo pálidos reflejos de la luz,
el poder y la realidad del presente eterno. 
Su realidad es prestada del ahora.” Eckhart Tolle

Live & Dream, James Dean quote
"Sueña como si fueras a vivir para siempre, vive como si fueras a morir mañana"

James Dean

lunes, 9 de junio de 2014

"Lo que hoy siente tu corazón, mañana lo entenderá tu cabeza."


Porque a veces es importante que reflexionemos sobre si nuestras decisiones son auténticas o están condicionadas, bien por algo externo, bien por nosotros mismos. Decidir desde el corazón, no desde la mente. Sin ruido, sin interferencias.

A veces es difícil sumergirnos en nuestras profundidades, a veces los egos gritan demasiado fuerte, tan fuerte que parecemos incapaces de traspasarlos. Puede que ese sonido, esas voces desordenadas, llenas de rabia, furiosas, nos aturdan de tal forma que podamos perder la dirección en el camino.

Puede que alguien nos haya dañado, alguien a quien amemos profundamente, con todo nuestro corazón, siendo plenamente conscientes del amor que sentimos por esta persona; y puede que después haya pasado esa situación de fractura, dolor, nos sintamos lejos, incapaces de abrirnos al reencuentro, aunque sea nuestro mayor anhelo.

En principio parece una contradicción haber deseado el encuentro con todas nuestras ganas y una vez se brinda nos encontremos congelados, reacios, muy lejanos. Después de vivir una ausencia, cuando llega el momento de encuentro que tanto hemos esperado, puede que también lleguen las dudas y la culpa. Culpabilidad por no abrirnos rápidamente, sin freno, sin reservas, por sentir que después de todo ahora somos nosotros mismos el problema para el encuentro. Culpabilidad por no disfrutar esa situación tanto como la habíamos soñado tantas y tantas veces.

No es sólo cuestión de desapegarnos del dolor, olvidar si tenemos razón o no, perdonar... Es también fe, puede que apertura, confianza. Pero es sobretodo autenticidad.
Preguntarnos qué es lo que queremos con el corazón.

No quedarse con las sombras de los demás. No hacer lo que nos ha dañado... Al margen de esas voces que nos gritan que ahora es el momento de hacer ver a la otra persona, qué tal se siente esa situación del otro lado. (Eso no sería justicia, estaría mucho más cerca de ser venganza y la venganza tiene intrínseca tintes muy oscuros).

"El corazón tiene razones que la razón ignora." 
Blaise Pascal

miércoles, 4 de junio de 2014

"Cómo podrías renacer sin haber quedado reducido a ceniza". Nietzche



¿Alguna vez habéis pensado en lo beneficioso que sería poder formatear nuestra mente? ¿Eliminar todos esos virus que circulan por nuestra red?


Esta es la propuesta que hace unos meses me hizo una gran amiga: "Deja de ser tú". Potente y complejo esto de dejar de ser yo misma...

Es muy interesante comprobar cómo la realidad es creada por nosotros y nuestras predisposición ante las cosas. Cómo diversos procesos químicos, en principio involuntarios, condicionan nuestras vivencias muchas veces (casi la mayoría de las veces) contaminadas con experiencias pasadas. 
Considero esta lectura recomendable puesto que a diferencia de otros libros, este nos presenta un método práctico, sencillo y eficaz para cambiar estos patrones mentales "involuntarios".

Para todos los que os animeis, feliz lectura!

lunes, 2 de junio de 2014

"Excelente cosa es tener la fuerza de un gigante, pero usar de ella como un gigante es propio de un tirano." William Shakespeare



Felina. Sigilosa, cauta y observadora. Silenciosa. Firme. Poderosa.
No siempre que alguien no hace ruido es porque sea débil.
A veces el silencio es una mirada directa y profunda a esas cosas que no comprendemos, eso que miramos fuera, conscientes de que portan un mensaje para nuestros adentros. El silencio es concentración, contemplación atenta del misterio, la búsqueda, el encuentro.
Conscientes de la fuerza y el poder de los demás seres. Honrando su presencia, reconociendo su poder.

A veces el silencio no es una retirada, sino la búsqueda del lugar que deseamos ocupar para participar en una determinada situación. Nuestra posición ante un desafío. La inmovilidad no siempre es falta de acción. 


"Lo blando es más fuerte que lo duro; el agua es más fuerte que la roca,
el amor es más fuerte que la violencia."
Herman Hesse

Los más fuertes no siempre eligen atacar, no entran en todas las luchas, no pelean en todos los conflictos sólamente en los que eligen para nutrirse, evolucionar, en los que están en el camino que lleva a su templo.
Los fuertes VEN, y a veces callan. Hay quienes creen que este silencio es cobardía, torpeza a la hora de encarar a los demás. Pero un corazón noble, observa y aprende sin necesidad de dañar, de atemorizar. Madura entre las hierbas altas, entre el rocío del amanecer y el frescor de las noches estrelladas. Libre, sin necesidad de control, deja que la vida siga su curso disfrutando de los elementos que le rodean, de la naturaleza. Libre, sin necesidad de reconocimiento, disfrutando de su naturaleza.

Los fuertes, a veces rugen. Entonces el silencio se hace fuera.


Así soy yo, felina.