viernes, 12 de septiembre de 2014

Wild Geese (de Dream Work, 1986) Mary Oliver / Gansos salvajes

“You do not have to be good.
You do not have to walk on your knees
for a hundred miles through the desert, repenting.
You only have to let the soft animal of your body
love what it loves.
Tell me about despair, yours, and I will tell you mine.
Meanwhile the world goes on.
Meanwhile the sun and the clear pebbles of the rain
are moving across the landscapes,
over the prairies and deep trees,
the mountains and the rivers.
Meanwhile the wild geese, high in the clean blue air
are heading home again.
Whoever you are, no matter how lonely,
the world offers itself to your imagination,
calls to you like the wild geese, harsh and exciting--
over and over announcing your place
in the family of things.”

“No tienes que ser buena.
No tienes que recorrer el desierto de rodillas, arrepintiéndote.
Sólo tienes que dejar que el suave animal de tu cuerpo ame lo que ama.
Háblame del dolor, del tuyo, yo te hablaré del mío.
Mientras tanto, el mundo sigue.
Mientras tanto, el sol y las claras piedrecitas de la lluvia
avanzan por los paisajes,
sobre prados y árboles frondosos, las montañas y los ríos.
Mientras tanto, los gansos salvajes, allá arriba, en el cielo azul y limpio,
emprenden rumbo de vuelta a casa.
Seas quien seas, te sientas lo sola que te sientas,
el mundo está ahí para tu imaginación,
llamándote, como los gansos salvajes, rudamente, emocionante:
anunciando una y otra vez tu lugar
en el mundo de todo lo que existe.”

lunes, 8 de septiembre de 2014

“Di a aquellos que amas que realmente los amas y en todas las oportunidades y recuerda siempre que la vida no se mide por la cantidad de aire que respiraste, sino por los momentos que tu corazón palpito fuerte: de tanto reír, de sorpresa, de éxtasis, de felicidad sobre todo de querer sin medida” Pablo Picasso

"Todo lo que hacemos en esta vida, tiene su eco en la eternidad" y cuando menos lo esperas, ese eco te sorprende con un sonido que ya habías casi olvidado; y entonces surge la magia.
Es asombroso como una sola palabra de alguien a quien amas puede mover, sin pretenderlo, tantas cosas en el alma. Como pueden traer tanta verdad, de una forma tan humilde, inocente, carente de expectativas. Un impulso que no empuja, pero que hace despegar. La fuerza que genera energía para ponerse en marcha.

Gracias Marta, por tu gran regalo. Ese momento único en el que escuchas "Yo tuve la gran suerte de que tú estabas a mi lado" ha sido uno de los más especiales en mi vida, una de las cosas más bellas que he recibido nunca (y ha llegado en el momento en que más lo necesitaba). Uno no recibe todos los días tanta gratitud espontánea; sobretodo de alguien que conoce los rincones más oscuros del alma. Porque las etapas más felices en mi vida las he compartido contigo, más cerca, más lejos, pero siempre contigo. Gracias por tu reconocimiento, amor y palabras. Gracias por no juzgarme, no dirigirme. Gracias por crecer conmigo. Y gracias por tu risa. Gracias porque tengo la gran suerte de estar a tu lado.

Hoy mi reconocimiento es especialmente para tí, para que no olvides lo maravilloso de tu esencia, salvaje, libre, excesiva; haciendo extensivo este agradecimiento a todas y cada una de las personas que desde aquí me acompañais. A los que me esperan siempre y no olvidan mis letras. Gracias.


"When we honestly ask ourselves which person in our lives means the most to us,
we often find that it is those who, instead of giving advice,solutions, or cures,
have chosen rather to share our pain and touch our wounds with a warm and tender hand."
Henri Nouwe