martes, 28 de julio de 2015

¿Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar? Helen Keller


Tenemos que aceptar que en la vida, hay cosas que no podemos cambiar, procesos en los que por mucho que nos esforcemos no tenemos capacidad de intervenir (con la impotencia y la rabia que eso puede conllevar). Rendirse no es claudicar. También puede significar aceptar, acoger y dejar manifestar algo tal y como es, aunque no nos venga bien o nos gustaría que fuera de otra forma en un determinado momento.

He aprendido a rendirme o mejor dicho a adaptar mi visión de las cosas.
Acepto que los obstáculos son también mi guía, una inspiración, una forma de descubrirme no sólo a mí misma sino también al mundo que me rodea. Terca y obstinada, capaz de golpearme mil veces con la misma pared si mi corazón susurra que puedo atravesar ese muro. Ahora además, he desarrollado conciencia para discernir si pese a todo, mis huesos se hacen papilla con cada embestida. Por eso, ahora también sopeso si los muros quieren caer o no ha llegado aún su hora. Intento equilibrar mi fuerza con mi sensibilidad, concentrándome en escuchar. Hay muros que antes de resquebrajar su piedra necesitan ser comprendidos, amados, integrados. Después se derrumban como caen las hojas secas en otoño, sin violencia ni estruendos, amorosamente en paz.


Quizá si te empeñas en derribar todos los obstáculos por la fuerza, una vez consigas que el peso caiga, estés tan exhausto y herido que será difícil disfrutar de tu hazaña. Quedarán muchas heridas que tendrás que ocuparte de curar.


A veces nos cerramos en banda ante los mensajes, arremetemos, negamos, engreídos creemos que podemos destruir aquello que precisamente está ahí para construir una versión mejor de nosotros mismos. Mira eso que crees que no te permite avanzar, eso que odias, que niegas, eso de lo que te alejas, míralo con honestidad y escucha. Sé compasivo con las circunstancias, acepta desde el amor, sin manipular, crea en tí la mejor predisposición, genera toda la apertura que puedas, libera.
No podemos bordear nuestro camino. Pero si podemos andarlo de la manera más amorosa.

Propicia en tí la metamorfosis, la magia, la alquimia. Fluye con los ciclos de la vida, extrae el néctar, lo mejor de cada cosa, cada experiencia, cada día. Un corazón sonriente lo puede TODO.





jueves, 23 de julio de 2015

"Malgasté mi tiempo, ahora el tiempo me malgasta a mí." William Shakespeare

Estabilidad. Podríamos definirla como la permanencia de un estado, la constancia de algo.
(Aviso: este post tiene mucho de personal)

Siempre he buscado la estabilidad. como si ese concepto de alguna manera llevara implícito el significado "bueno". Mmmm... e obviado mucho tiempo que esa estabilidad a veces se cubre de conformismo, es un mero axioma para no salir de mi zona de confort, intentado convencerme a mi misma de que esa estabilidad es la que mañana me ayudaría a situarme en el lugar que querría estar.
Lo devastador de la estabilidad es que después de haber invertido mucho tiempo y esfuerzo en colocar las cosas, más tarde de habernos devanado los sesos controlando que todo fuera perfecto, procurando las condiciones óptimas, intentado cuidar el escenario idílico para cultivar algo que llevamos mucho tiempo planeando...
Sorpresa! Lo más importante ya no está. Has pasado tanto tiempo ocupándote de todo que quizá hayas perdido la semilla.

Me he dado cuenta que conjugar el mundo material con lo verdadero es algo en lo que debería concentrarme más. De acuerdo, quizá tengas un trabajo estable que podrá (o podría quién sabe esto es sólo una suposición más!) proporcionarte una estabilidad económica, (-no pienses si te gusta, no pienses si te hace feliz, si tiene que ver con quien eres. Concéntrate: ES TA BI LI DAD-). Y así con esa idea, como si de una tabla de salvación se tratara -a pesar de las señales que tu intuición te enviara-, escondido detrás del escudo impenetrable de la garantía de solvencia, felicidad, mejora en el mañana pasan tus días vacíos. Se convierten en un escalón desierto de experiencia, huérfano de estímulos para el alma, tus ojos se clavan en el horizonte en esa tierra prometida por la que hoy te sacrificas. Sí, voy descalza caminando sobre cristales rotos con una mochila cargada de las cosas que quiero usar mañana.

Abramos nuestros ojos, abramos todos nuestros sentidos. Las cosas verdaderas, sutiles, las cosas por las que a mí me merece la pena estar viva carecen por naturaleza de cualquier tipo de garantía de permanencia. Y esa es su magia. Todo lo que verdaderamente importa es un constante cambio, un contraer-expandir, agarrar-soltar, nacer-morir. Olvidamos los ciclos, las Lunas, las mareas y convertimos el tiempo en algo lineal, un mero trámite, desperdiciando momentos, horas, días, personas. Creemos que siempre habrá un mañana para ver a un amigo, para nuestra comida favorita, para no tener prisa, para visitar los lugares, para que nuestro corazón vibre. Nos mantenemos satisfechos puesto que "nos hemos comportado bien", "hemos sido perfectos", "tenemos estabilidad" e incluimos en el paquete de la perfección cualquier cuestionamiento sobre si esa estabilidad suma o resta, nos llena o nos vacía. Cuidado con la positividad disfrazada de resignación.
 CREA. Vive cada día. Arriésgate. Sueña. Disfruta.
Toma, suelta. Agradece, pide. Honra cada momento reconociendo lo sagrado de la vida. Y es que verdaderamente, cada instante que pasamos aquí es un enorme regalo, una gran oportunidad. No dejes nada para mañana.

LIBERTAD


"Algunos están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora."
John Lennon


martes, 21 de julio de 2015

"El dolor, cuando no se convierte en verdugo, es un gran maestro". Concepción Arenal

¿Cómo nos relacionamos con el dolor? A veces cuando algo nos hiere huimos (consciente o inconscientemente) de ese sentimiento, resistiéndonos a transitar el sendero que nos devolvería a nuestro camino.

Cuando nuestro corazón se resiste a aceptar, crea un espacio que se llena inevitablemente con aquello que estamos intentando bordear; en cambio cuando somos capaces de acoger en nuestro corazón el dolor, no sólo se produce el milagro de la liberación, sino que también tiene lugar la alquimia del alma, el dolor se ilumina y se transforma en luz en nuestro corazón.

No por no mirar una herida significa que esta no esté ahí. En cambio lo que si podría pasar fruto de ignorarla, es que se infectase o que tardara mucho más en curar que si le procurásemos los cuidados y atención necesarios para su sanación. Siendo capaces de reconocer y ACOGER nuestros dolores también nos estamos garantizando que nuestras heridas puedan convertirse en cicatrices bien cerradas, estamos dando el primer paso en la curación. Nos estamos dando también un espacio de reconocimiento y conexión con lo que verdaderamente somos, con nuestro sentir más profundo.

Lo ilustra de forma muy rotunda el arquetipo de “La Torre” (La Maison Diev), un arcano muy potente que no dejará que tu vida permanezca estática. Por muy bien que hayas edificado la fortaleza, por muy sólidos que fueren los cimientos, ella tiene dos caminos: o se abre gozosa, o se fragmenta violenta, para recibir la Luz del rayo que la toca desde arriba. No hay dónde esconderse, no se puede escapar. Su luz lo ilumina todo, muestra todos los fantasmas y saca todo lo que era, te saca de todo lo que creías. Después inevitablemente nada vuelve a ser lo que era.
A la misma vez que llega su luz, la esferas cambian incluso la atmósfera, la tierra. Ella habla de romper las estructuras que erigimos alrededor del corazón, fragmenta lo no natural en nosotros buscando la conexión con nuestro corazón, con lo esencial.

A veces es necesario transitar el dolor, NO EL SUFRIMIENTO, (para mí precisamente el sufrimiento es la resistencia a contactar con el dolor), en el eterno dar vueltas para no elegir ese camino, sin querer lo convertimos en nuestro punto cardinal, nuestro kilómetro cero. El sendero del dolor también tiene un final. Y lo más importante: un mensaje para tu vida.

Cuando sientas dolor, escucha. Déjate abrazar y exprésate contigo mismo, con tus seres queridos. Desnúdate con sinceridad y reconoce qué está pasando, averigua cuál es el propósito de ese tránsito. Libera tus lágrimas. Apapachate, deja que te apapachen. Entrégate al proceso.

Si no mueres, ¿cómo podrías volver a la vida?



Os dejo también una imagen que a mí me hizo reflexionar, que no he olvidado desde que la ví hace unos años y que viene muy en consonancia con reconocer y amar también nuestras heridas. Cubramoslas con materiales preciosos, ellas son nuestra historia, el mapa de cómo hemos llegado hasta aquí, lo que hemos sido capaces de hacer por nuestros sueños, por nuestras convicciones...



lunes, 20 de julio de 2015

"Dondequiera que estés, sea cual sea tu condición y hagas lo que hagas, sé siempre un buen amante”

El movimiento de las olas, 
día y noche, viene del mar,
tú ves las olas, pero, ¡qué extraño! 
no ves el mar.

Cada momento se precipita hacia nosotros desde todas partes la convocatoria del Amor.
¿Quieres venir con nosotros?
No es momento para quedarse en casa,
sino para salir y entregarse al jardín...
Ven,
te diré en secreto
adónde lleva esta danza.
Mira como las partículas del aire y los granos de arena del desierto
giran sin norte.

Cada átomo, feliz o miserable,
gira enamorado,
en torno del sol.

Una persona no está enamorada si el amor no ilumina su Alma.
No es un amante si no gira como las estrellas alrededor de la Luna.

Excepto el amor intenso, excepto el amor,
no tengo otro trabajo;
Salvo el amor tierno, salvo el amor tierno,
no siembro otra semilla.

Todo he paladeado. Nada hallé mejor que Tú.
Cuando me zambullí en el mar, no hallé perla como Tú.
Abrí todos los toneles, he paladeado de mil vasijas,
mas ninguno excepto aquel rebelde vino tuyo
tocó mis labios e inspiró mi corazón.

Esas palabras tiernas que nos decimos uno al otro están guardadas en el corazón secreto del paraíso.
Un día como la lluvia, ellas caerán y mojarán todo y
su misterio crecerá verde sobre el mundo.

Cuando estoy contigo, estamos despiertos toda la noche.
Cuando no estás, no puedo dormir
¡Que Dios bendiga estas dos insomnias!
y la diferencia entre ellas.

Solía ser tímido.
Tú me hiciste cantar.
Solía rechazar cosas en la mesa.
Ahora grito por más vino.
En solemne dignidad, solía sentarme sobre mi tapete a rezar.
Ahora los niños corren a mi lado y me hacen muecas.

El camino del amor no es un argumento sutil.
Su puerta es la devastación.

Los pájaros dibujan grandes círculos en el cielo con su libertad.
¿Cómo lo aprendieron?
Ellos caen, y mientras caen les dan alas.


La Belleza del corazón es la belleza duradera:
sus labios brindan el agua de vida para beber.
Verdadera es el agua, quien la vierte, y quien la bebe. 
Los tres se vuelven uno cuando tu talismán está hecho añicos. 
Esa unidad no la puedes conocer por medio de la razón. 

¿Quién hace estos cambios?
Disparo una flecha a la derecha, cae a la izquierda.
Cabalgo tras de un venado y me encuentro perseguido por un cerdo.
Conspiro para conseguir lo que quiero y termino en la cárcel.
Cavo fosas para atrapar a otros y me caigo en ellas.
Debo sospechar de lo que quiero. 

Noche y día el Mar tiene espuma.
Ves la superficie espumosa, pero no el Mar.
¡Qué increíble!

Estamos chocando unos con otros como barcos:
nuestros ojos están a oscuras, aunque el agua esté clara.
Dormidos en el bote del cuerpo, flotamos ajenos al Agua del agua. 
El agua tiene un Agua que la conduce; el espíritu tiene un Espíritu que lo llama. 
Deja tus preocupaciones y ten un corazón completamente limpio,
como la superficie de un espejo que no contiene imágenes.

Si quieres un espejo claro,
contémplate
y mira la verdad sin vergüenza, 
reflejada por el espejo. 
Si es posible el metal pulir, hasta que parezca un espejo,
¿Cuánto es posible pulir, del corazón el espejo?
Difieren solo en un punto el corazón y el espejo,
el corazón secretos oculta,
ninguno guarda el espejo.

La muerte pone fin a la angustia de la vida.
Y, sin embargo, la vida tiembla ante la muerte...
Así tiembla un corazón ante el amor, como si sintiera la amenaza de su fin.


Porque allí donde despierta el amor,
muere el Yo, el oscuro déspota.
A través de la eternidad
la Belleza descubre Su forma exquisita
en la soledad de la nada;
coloca un espejo ante Su Rostro
y contempla Su propia belleza.

Él es el conocedor y lo conocido,
el observador y lo observado;
ningún ojo excepto el Suyo ha observado este Universo.
Cada cualidad Suya encuentra una expresión:
la Eternidad se vuelve el verde campo de Tiempo y Espacio;
Amor, el jardín que da la vida, el jardín de este mundo.
Toda rama, hoja y fruto revela un aspecto de su perfección:
los cipreses insinúan Su majestad,
las rosas dan nuevas de Su belleza. 

Siempre que la Belleza mira, el Amor también está allí;
siempre que la belleza muestre una mejilla sonrosada
el Amor enciende su fuego con esa llama.

Cuando la belleza mora en los oscuros vallecitos de la noche
el Amor viene y encuentra un corazón enredado en los cabellos.
La Belleza y el Amor son cuerpo y alma.
La Belleza es la mina, el Amor, el diamante.
Juntos han estado desde el principio de los tiempos, lado a lado, paso a paso.

No vayas a ningún lado sin mí.
No dejes que nada suceda en el cielo aparte de mí,
o sobre la tierra, en este mundo o en aquel otro,
sin mi ser en su suceso.
Visión, no veas nada que yo no vea.
Lengua, no digas nada.
La manera en que la noche se conoce con la luna, 
sé eso conmigo. 
Sé la rosa más cercana a la espina que soy.
Quiero sentirme en ti cuando pruebes la comida,
en el arco de tu mazo cuando trabajes,
cuando visites amigos, cuando tú solo subas al techo por la noche.


Nada hay peor que caminar por la calle sin tí.
No sé a dónde voy. 
Tú eres el camino, y el conocedor de caminos, 
más que mapas, más que amor."

Jelaluddin Rumi

lunes, 13 de julio de 2015

"YO SOY YO"

En todo el mundo, no hay nadie
exactamente como yo.
Hay personas que tienen algunas
partes que se parecen a mí,
pero nadie es idéntico a mí,
por lo tanto, todo lo que sale de mí es auténticamente mío porque yo sola lo elegí.
Todo lo mío me pertenece, cuerpo,incluyendo todo lo que éste hace;
mi mente, incluyendo todos sus pensamientos e ideas;
mis ojos, incluyendo las imágenes que perciben;
mis sentimientos, cualesquiera que éstos puedan ser:
coraje, alegría, frustración, amor, desilusión, excitación;
mi boca, y todas las palabras que salgan de ella, agradables, dulces o bruscas, justas o injustas;
mi voz, fuerte o suave;
y todos mis actos, sean éstos para otros o para mí misma.
Me pertenecen mis fantasías, mis sueños, mis
esperanzas, mis temores.
Me pertenecen todos mis triunfos y éxitos, todos
mis fracasos y errores.
Porque todo lo mío me pertenece puedo llegar a familiarizarme íntimamente conmigo misma. 
Y al hacer esto puedo amarme
y aceptarme, y aceptar todas las partes
de mi cuerpo.
Entonces puedo hacer posible que todo lo
que me pertenece trabaje para lograr lo mejor para mí.
Sé que hay aspectos de mí misma
que me confunden, y otros que
no conozco.
Pero mientras me conozca y me ame,
puedo buscar valerosamente y con esperanza
la solución a mis confusiones y la forma
de conocerme más.
La forma como luzca, como suene para los
demás, lo que
diga o haga, lo que piense
y sienta en un momento determinado, soy yo.
Esto es auténtico y representa dónde
estoy en este momento.
Cuando más adelante analice cómo lucía y
sonaba, lo que dije e hice, y cómo
pensé y sentí, algo parecerá no encajar.
Puedo descartar lo que parece no encajar, y conservar lo que si encajó, e idear
algo nuevo para reemplazar lo que descarté.
Puedo ver, oír, sentir, pensar, hablar y actuar.
Tengo los instrumentos para sobrevivir, para
acercarme a los demás, para ser productiva y para hacer sentido y sacar del mundo a las personas y cosas ajenas a mí.
Me pertenezco y por lo tanto puedo manejarme.
Yo soy yo
y yo estoy bien.

"El contacto íntimo" Virginia Satir 



miércoles, 1 de julio de 2015

"Cuando bordeamos un abismo y la noche es tenebrosa, el jinete sabio suelta las riendas y se entrega al instinto del caballo." Armando Palacio Valdé


Durante algún tiempo he caminado con una venda en los ojos sumergida en un frondoso bosque bajo el influjo de la luna oscura, conectando y desarrollando la fe en mi misma y en mi intuición. Aceptando quien soy. Y sin duda, yo soy mucho de ellos y ellos son mucho de mí, mis queridos arcanos, los misterios que tanto amo y que  tanto me enseñan.

Un camino sin final repleto de señales, símbolos y guiños para descubrirnos y guiar nuestra evolución. Un bálsamo y cura cuando estamos en apuros. Así es el Tarot, pura magia, puro amor, un apasionante misterio.



Cruzo un nuevo umbral abriendo de nuevo mi baraja y mi corazón al Mundo XXI. (Renovada y con muchas ganas de celebrar!)
Mi Tarot evolutivo vuelve a estar al servicio de todos vosotros. Nos vemos pronto!




"Sólo si me siento valioso por ser como soy, puedo aceptarme, puedo ser auténtico, puedo ser verdadero." 
Jorge Bucay