"Sólo es capaz de realizar los sueños el que, cuando llega la hora, sabe estar despierto." León Daudí
Reflexionando a cerca de porque los cambios no se producen tan rápido como a veces quisiéramos, caí en la cuenta de las grietas por dónde solemos dejar escapar la energía. De lunes a viernes solemos estar tan ocupados planeando reuniones, organizando mentalmente lo que tenemos pendiente en el trabajo o simplemente corriendo para no llegar tarde a todos lados, que no tenemos tiempo o ni siquiera energía para proyectar nuestros sueños. Sucede también que si en medio del camino a nuestras rutinas diarias nos aborda una imagen de alguno de estos anhelos una voz gruñona nos espeta desde dentro "deja de pensar en tonterías y céntrate en lo que estás haciendo" ... Nunca había tenido tanta conciencia de lo que la rutina es capaz de hacer en nuestra vida, en las relaciones con los demás... Para mí la rutina es la resignación a lo que nos toca, sin atrevernos a mirar más allá, sin creernos merecedores de lo mejor. Producir. Agotándonos por dentro. "Muéstrame un obrer...