"Se puede tener, en lo más profundo del alma, un corazón cálido, y sin embargo, puede ser que nadie acuda a él." Vincent Van Gogh
A veces cuando pensamos en sensibilidad, equivocamos términos y automáticamente pensamos en debilidad. Una persona muy sensible no es menos resistente al dolor, puede que incluso todo lo contrario. No sé por que ese empeño en hacernos tan fuertes, esa costumbre de ir disfrazando las cosas que nos duelen o no nos gustan con un "yo puedo con esto y mucho más". En mi caso concreto soy una persona muy sensible, siempre lo he sido. Durante años perfeccioné mi técnica "Strong enough" para sobrellevar situaciones límite, pasando de puntillas y escondiéndolas en un baúl de piedra con el que aprendí a cargar haciendo ver además que esto no me pesaba. Ahora, a veces me sorprendo a mí misma lamentando que desde fuera nadie sea capaz de ver cuándo me encuentro mal...para terminar dándome cuenta de que soy una maestra en esconderme dentro de mí misma. ¿Quién podría verme allí adentro? Cuando algo, alguien me duele me retiro. Dejo un espacio entre yo y eso , para que ...