A veces nos concedemos mucha más importancia que la que deberíamos, ¿no crees? Si bien es cierto que lo más importante para uno mismo es precisamente ser uno mismo, hemos de tener cuidado con exagerar nuestro ego de forma que necesitemos imponernos sistemáticamente frente a los demás o ser siempre el centro de atención, puesto que cuando uno no mira más que por sí mismo inevitablemente termina por desvalorizar a los demás ( que anecdóticamente pueden necesitar un poco de atención ). Cuando necesitamos reafirmarnos constantemente y llevar afuera la prueba de lo que somos seguramente es que algo no anda bien ubicado dentro. Y no hay que tomar esto como un reproche, sino como una llamada de atención, una puerta que nos invita a explorar lo que subyace ofreciéndonos la oportunidad de encontrar los tesoros ocultos de esas cuevas oscuras. Como el hilo de Ariadna, sólo tenemos que sostenerlo y caminar para salir del laberinto. Siempre y cuando estemos dispuestos a adentrarnos en él. S...
"Mira siempre el lado más brillante de la vida y, si no existe, entonces frota el oscuro hasta que brille."